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Complicaciones médicas
El sobrepeso y la obesidad se asocian con importantes enfermedades
médicas y metabólicas.
Hipertensión arterial
sLa posibilidad de presión arterial elevada es 3 a 5 veces
mayor en sujetos obesos que en quienes no lo son. El exceso de tejido
adiposo aumenta el trabajo cardíaco desencadenando un volumen
minuto cardíaco inapropiadamente alto.
Existe una estrecha relación entre obesidad, hipertensión
arterial y aumento de la insulina en sangre (hormona necesaria para
la utilización de la glucosa en sangre).
Es importante destacar que la reducción de peso se asocia
con una significativa disminución de la presión arterial
y una disminución de las necesidades de medicación
antihipertensiva.
Diabetes
Los obesos presentan niveles elevados de insulina en ayunas. La
incidencia de diabetes en pacientes obesos es 3 veces mayor que
en no obesos. Este aumento de la insulina es directamente proporcional
al peso corporal. Este aumento de la insulina se debe a una menor
sensibilidad de los tejidos periféricos frente a la insulina
tanto de producción propia como externa. Esta resistencia
a la insulina genera una intolerancia a la glucosa, con un incremento
en sangre de la misma. El 80 % de los pacientes con diabetes mellitus
no insulino dependientes son obesos, lo que indica la estrecha asociación
entre obesidad y diabetes.
Las dietas hipocalóricas, la reducción de peso y el
ejercicio causan una mejoría de la sensibilidad a la insulina
y normaliza el valor del azúcar en sangre.
Aterosclerosis y enfermedad
coronaria
Las personas obesas tienden más a tener alteraciones de los
lípidos en sangre, es decir, una disminución en el
colesterol HDL (conocido como bueno), y un aumento en el colesterol
total, colesterol LDL (conocido como malo) y de los triglicéridos.
La incidencia de estas alteraciones es 2 veces mayor en obesos.
Por lo tanto, los individuos con un IMC elevado presentan mayor
riesgo de enfermedades coronarias y aterosclerosis generalizada.
Existe, además, una asociación fuerte entre la distribución
abdominal de la grasa y el riesgo de enfermedad cardiovascular.
Cáncer
La obesidad favorece la frecuencia de cáncer mamario, creando
un ambiente propicio para la progresión del tumor.
El cáncer de endometrio es 5 veces más frecuente en
mujeres obesas.
Los hombres obesos tienen un riesgo mayor de contraer cáncer
de próstata.
Enfermedad Vesicular
Es bien conocida la asociación entre la obesidad y los cálculos
biliares. La prevalencia de cálculos biliares en las mujeres
obesas es 3 veces mayor que en aquellas que no lo son. El principal
factor contribuyente sería la relación entre las sales
biliares, la lecitina y el colesterol de la bilis.
Apnea del sueño
En la obesidad extrema, el aumento del tejido adiposo en el abdomen
y tronco superior dificulta la respiración.
El síndrome de apnea del sueño se presenta con una
incidencia del 1,25 % entre los adultos hombres y es unas 25 veces
más frecuente en pacientes con obesidad grave. Los pacientes
presentan somnolencia diurna y episodios de apnea (ausencia de entrada
de aire por nariz y boca) mayores de 10 segundos durante el sueño.
Artrosis
El peso excesivo induce la degeneración de las articulaciones
y promueve una artrosis precoz.
La pérdida de peso mejora los problemas del aparato musculoesquelético.
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