Definición  
   
  Causas  
   
  Manifestaciones clínicas  
   
  Evaluación del paciente  
   
  Tratamiento  
   
 

 

 

Definición
La insuficiencia cardíaca es un síndrome caracterizado por la incapacidad del corazón para bombear un flujo de sangre adecuado para satisfacer las necesidades del organismo.
Es común y letal. La frecuencia en los últimos años es creciente. Las internaciones hospitalarias por agravamiento de la insuficiencia cardíaca se triplicaron desde 1970 y menos de la mitad de los pacientes que son diagnosticados por este síndrome sobreviven a los 5 años

 
 
 
Causas
Muchas de las enfermedades cardiovasculares que padece comúnmente la población pueden evolucionar, en sus estadíos finales, hacia la disfunción o mal funcionamiento del músculo cardíaco. Entre ellas tenemos la enfermedad de las coronarias del corazón o coronariopatía, la hipertensión arterial o presión arterial elevada, las enfermedades de las válvulas cardíacas o valvulopatías, las enfermedades del músculo cardíaco o miocardiopatías, las enfermedades del pericardio (membrana que cubre al músculo cardíaco) como la pericarditis constrictiva y el taponamiento cardíaco.


 
 
 
Manifestaciones clínicas
Las manifestaciones clínicas de la insuficiencia cardíaca aparecen en pacientes con antecedentes conocidos de enfermedad cardiovascular como enfermedad coronaria, hipertensión arterial, enfermedades del miocardio de causa desconocida, etc.
El síntoma más frecuente es la fatiga o disnea que limita la tolerancia al ejercicio, en otras ocasiones es la fatiga o disnea de aparición nocturna (al acostarse) y los edemas o hinchazón de los pies por retención de sal y agua.
Por lo general lo que suele llevar al paciente a la primera consulta son las manifestaciones secundarias de la insuficiencia cardíaca, como la retención de líquido y la sobrecarga de volumen, y no las manifestaciones primarias de una anormal contracción cardíaca.


 
 
 
Evaluación del paciente
Los aspectos más importantes en el examen físico llevado a cabo por el médico son:
la medición de la presión arterial, la característica de los pulsos periféricos (arteriales y venosos) y el examen del corazón.
Las pruebas de laboratorio son importantes para evaluar cuantitativamente los síntomas y la función cardíaca y sirven para definir la gravedad de la insuficiencia cardíaca: prueba de ejercicio o ergometría, desarrollada en una banda rodante o bicicleta, radiografía de tórax, electrocardiograma, medición de la función ventricular con técnicas de diagnóstico por imágenes, exámenes de laboratorio para la medición de la función renal y de los electrolitos sanguíneos.


 
 
 

Tratamiento
Una dieta pobre en sodio es el primer paso del tratamiento ya que la retención de sodio (sal) y agua es característica de la insuficiencia cardíaca congestiva.
En pacientes con sobrepeso u obesidad, la pérdida de peso corporal es ideal para complementar el tratamiento farmacológico.
El tratamiento farmacológico con diuréticos, vasodilatadores, drogas inotrópicas (que mejoran la contracción del músculo cardíaco), antiarrítmicos y, en la actualidad, betabloqueantes selectivos, tiene la finalidad de mejorar la calidad de vida, prevenir o frenar la progresión de la insuficiencia cardíaca y prolongar la vida.